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domingo, junio 12

Empty Life.

-¿Cómo se vive una vida vacía?
+Es sencillo. Es como una vida llena de nada. Te levantas por el pitido de un despertador que aborreces, desayunas un trozo duro de tarta con un café que sabe a rayos y te pones esa ropa anticuada que da hasta vergüenza. Coges ese maltín viejo y desgastado y te montas en el autobus de la hora punta dirección hacia a tu oficina (tendrás que ir de pié todo el tiempo y disfrutarás el aroma de un sobaco que ha abandonado el dosodorante). Llegarás a ese trabajo que tanto odias donde tus "compis" te miran mal. Comeras allí mismo un delicioso plato de comida con sabor a podrido y volverás a currar, y tras ocho horas de que tu jefe te putee podrás volver a casa, cogiendo eso si el autobus de hora punta.
Una vez llegues a tu hogar te darás esa ducha tan anhelada, te cogerás una tarrina de helado de chocolate, una manta, te pondrás una peli de amor y te pasarás lo que queda de día llorando como una idiota por ese tío tan gilipollas que te dejó hace 7 meses. Te irás a la cama, y vuelta a empezar.
-Ammmm.......que planazo ¿no?... Aún es pronto, ¿te apetece tomar algo o ir a cenar?
+No, lo siento. Tengo un compromiso con el helado y la tele esta tarde. Quizá otro día.

viernes, mayo 6

La típica frase "Carpe Diem" era una incógnita para él. Era un chico triste, solitario, pero era especial. Así mismo se consideraba sui generis, aunque para todos los demás conocidos, que se contaban con los dedos de una mano, simplemente era raro de cojones.
Iva caminando pensando en sus cosas, ajeno al exterior. Parecía no importarle nada ni nadie. Torció la esquina. A priori parecía tener claro cual era su camino, mas de pronto se detuvo, pensativo.
Motu propio había ido a aquel lugar siniestro y oscuro al que tanto odiaba. Aun con sus razones, no podía evitar sentirse culpable.
"Quid pro quo", leyó en la descuidada lápida.-Me robaste la vida, yo solo arranqué la tuya. 

jueves, abril 28

En este mismo instante ♥.

Alguien anda abandonado, con la mente perdida, y alguien se siente perdidamente enamorado.

jueves, abril 14





Poco a poco te haces mayor, fracasas en los intentos, no crees ni en príncipes ni en cuentos...

jueves, marzo 31

El bosque de las sonrisas.

Quiero perderme en un jodido cuento de hadas, donde este prohibido llorar y sea obligatorio sonreír.
Donde no puedas hacerme daño. Donde sueñe mas despierta que dormida. Donde solo haya hueco para la felicidad. Un cuento con princesas y sin príncipes disfrazados de ranas, en el que los deseos se cumplan de verdad. Un cuento titulado "el bosque de las sonrisas".

lunes, marzo 21



Últimamente siento que las cosas cambian. Que yo cambio. La niebla se mantienen en el mismo lugar de mi cabeza, de mi mente. Se me nubla la vista y comienzo a andar a ciegas. Se apoderan de mi los nervios, que se cruzan de manera inesperada, lo cual me obliga a caminar mas despacio. Pero yo quiero correr. Me siento un poco mal, mas solo aveces. Quiero llegar hasta el final, pero tengo miedo de perderme...

miércoles, marzo 9

Se  sentía sola, triste. Nadie se acercaba a ella por razones mas que obvias, pero ella no tenía la cumpla, no lo había elegido, no había querido nacer así. Iba a cumplir los 16 años y no sabía lo que era un amigo, lo que era compartir un secreto, ni si quiera sabía lo que era un secreto.
Se había pasado toda su puta vida encerrada en una habitación oscura, invisible, alejada de la realidad, mirando, con un cigarro en la mano, la vida por la ventana. Se le antojaba tan hermosa...pero no estaba hecha para alguien como ella: con alma escuálida, fría, cruel, deforme y cualquier adjetivo que naciese de la palabra fealdad.
Pero sabía que so algún día cambiaría, que sería como en el cuento del patito feo: algún día ella se convertiría en cisne. Vestiría trajes de princesa, altos tacones y una amplia y bella sonrisa, igual que las chicas de la calle que alcanzaba a ver por las rendijas de su cárcel. Un príncipe vendría a salvarla, tan solo era cuestión de tiempo, era cuestión de esperar al amor de su vida...de esperar a la vida.

lunes, marzo 7




Caminaba sola por las vías del tren olvidado, profundamente sumida en sus pensamientos. Miraba muy al frente, sin parpadear. No había brillo en sus ojos, no había luz en su rostro.
Se preguntaba el por qué de todo, se preguntaba por que lo hicieron, por qué lo hizo.
Horas. Comenzaban a dolerla los pies. No importaba, solo quería desaparecer. DESAPARECER.

viernes, febrero 25

Caminaba. Como siempre, iba con la música en el bolsillo. 
Tenía muy claro lo que había que hacer, lo que tenía que decirle. O lo que era lo mismo, tenia que decirle la verdad.
Llegué a mi destino. Allí él me esperaba, sentado, nervioso, como preocupado.
Lo hice. Le dije la verdad: le expliqué el tipo de relación que quería tener con él, le dije lo que sentía por él. Y nos despedimos; adiós y hasta mañana.
Estaba segura de mi misma, y por una vez, tuve claro que había hecho lo correcto.
Y me fui, como siempre, con la música en el bolsillo.

martes, febrero 15

Hacia tiempo que no pedía deseos. Siempre que pedía alguno me salía mal: si pedía amor me daban mentiras, si pedía un príncipe me salía una rana...Por eso dejé de desear, al menos con el corazón. Pero entonces apareciste tu, así, de la nada. Como si vinieses de un cuento o de una historia imposible.
Sentí el irrefrenable deseo de desear. Y deseé. Deseé que todo lo que desease se hiciese realidad. Deseé, en ese preciso momento, tener algo a lo que pedirle un deseo, y me miraba un dientecillo de león silvestre, que con su mirada salvaje parecía desear que yo desease pedirle un deseo. Ante aquella casualidad, lo arranqué suavemente, con cuidado, lo miré por un instante y deseé. Te deseé.

domingo, febrero 6

-Estaba triste. No era capaz de sentir otra cosa que dolor. Y amor, sentía mucho amor por él, a pesar de todo lo sucedido, a pesar de todo lo que la había hecho sufrir.
Pensó en llamar a sus amigas. No, eso no la apetecía nada.
"Pues helado"- se dijo así misma. Fue al congelador y...MIERDA! No quedaba.
De repente se sintió sola, tremendamente sola. Había sentido algo parecido antes, pero no tan profundo, no tan...sola.
Se tiro en el sofá apago el televisor, y se hecho a llorar.
Nunca había llorado tanto. Horas.
Llevaba ya una semana llorando, llorando por él. No se lo explicaba. No entendía como una sola persona había podido, en tan poco tiempo, hacerla sentir tan bien, y de pronto tan mal.
Solo se habían visto dos días. Habían sido suficientes para que, ,de todo lo que ocurrió, hubiese nacido algo en ella. Habían sido suficientes para hacerla sufrir hasta el extremo de querer morirse.
Es algo en lo que pensó pero que al instante descartó. En el fondo solo era un hombre, y sabía que no valía la pena, aunque ella, en ese instante pensase que sí.
Dejó de llorar. Estaba sola en casa.
No la apetecía nada. No quería ver la tele, no quería leer, no quería conectarse ni hablar por teléfono, no quería comer... Solo había una cosa, una cosa que realmente la apeteciese: una ducha. Una ducha de agua ardiendo.
Quería sentir el calor que el agua le ofrecía, quería sentir la calma que el agua transmitía. Quería relajarse un poco. Solo había un problema, no la apetecía desnudarse. Únicamente se quitó los calcetines, se metió en la ducha y se sentó. Entonces accionó la manivela y el agua fría comenzó a correr, haciéndola tiritar. De pronto se calentó, y ella comenzó a sentir el agua caliente bajando por su espalda, por su pecho y sus manos. Sentía las gotitas de agua resbalar por sus mejillas. Sentía como comenzaba a relajarse. Entonces, rompió a llorar.
Salió de la ducha aun sollozando. Salió con la ropa empapada del cuarto de baño, cruzó el pasillo y llego a su habitación. Allí se desnudó. Abrió su armario y eligió, para ponerse, su mejor vestido. Se puso sus mejores tacones y volvió al baño para peinarse. Se recogió el pelo en un pequeño moño dejando unos tirabuzones junto a la oreja derecha. Colocó su horquilla de tela en la parte izquierda de la cabeza. Se maquilló. No se hizo nada en especial, lo de todos los días.
Al acabar cogió su bolso y salió de casa. Caminó hacia la estación de tren. 
Compro un billete hacia nadie sabe donde, espero a que  llegase a la estación y, cuando este hubo parado, subió en él, y mientras se cerraban las puertas miró atrás, y nadie la volvió a ver nunca mas.

martes, febrero 1

Te acompaña en los buenos y en los malos momentos, en los tristes y en los alegres, en los largos y en los cortos, en los castigos y en las fiestas.
Ella te acompaña cuando la necesitas, y cuando no, también. Es lo único que no te fallará en la vida, lo único que no pasará de moda, lo único que escapará a las agujas del reloj.
Ella siempre estará ahí, la música, siempre está ahí.

viernes, diciembre 31

Era un espectáculo que, por grandioso que le pareció, el pequeño nunca olvidaría. Pero como todo en su menuda vida, la función llegó a su fin.

Por último, el telón se cerró. Pero la audiencia no aplaudió.

jueves, diciembre 30

Vengo de un cuento contado en un lugar lejano, 
en un idioma extraño y que aún esta por existir.

No soy la protagonista de este cuento, ni quiero serlo, ni tan siquiera soy un personaje, soy un sin ser de sentimientos, de pensamientos.

Tan solo soy la princesa de un cuento olvidado, de un cuento que está por olvidar...

martes, noviembre 9


Canta me canciones de cuna como cuando eramos pequeñas.
Abrázame como si el mundo fuese a acabarse de un momento a otro.
Nunca, nunca, pase lo que pase, me sueltes.

lunes, noviembre 8

No llegar.


Vas andando, has salido a pasear.
Te gusta lo que ves.
De pronto recuerdas que no vas a ninguna parte. Entonces aceleras por miedo a no llegar.

domingo, noviembre 7

Pompas de jabón.



Redondas, brillantes, pompas de jabón.
Símbolo de mi niñez pasada, de mi madurez tardía.
Recordad me mientras voláis por el aire los momentos mas felices de mi niñez. Bajad, bajad que se hace tarde. Quiero explotar cada una de las pompas que he lanzado al aire, pero antes, quiero ver mi reflejo en ellas, todo distorsionado y reír como cuando era pequeña.
Ya bajan, ahora toca aplaudir. Alzad los brazos al aire y moved los con rapidez, que no quede ni una pompa por romper.