Yo no elegí quererle. Yo no quiero quererle. Pero le quiero.
lunes, febrero 28
Miedo.
Tengo pesadillas, pero no en la oscuridad, si no a plena luz del día. Eso me asusta mas. Tengo miedo de perderte, de que no me quieras, de que no me necesites, de que un día te canses de mi...
Tengo miedo de que un beso sea el ultimo, de sentir la ultima caricia, de un ultimo abrazo. Tengo miedo de no ser lo suficientemente buena para ti.
domingo, febrero 27
Aun así.
A veces me da la sensación de que hablas del amor como si fuese un juguete. Hablas de mi como si fuese tu juguete, y ademas, me haces sentir como tal. y aun así, te quiero.
viernes, febrero 25
Caminaba. Como siempre, iba con la música en el bolsillo.
Tenía muy claro lo que había que hacer, lo que tenía que decirle. O lo que era lo mismo, tenia que decirle la verdad.
Llegué a mi destino. Allí él me esperaba, sentado, nervioso, como preocupado.
Lo hice. Le dije la verdad: le expliqué el tipo de relación que quería tener con él, le dije lo que sentía por él. Y nos despedimos; adiós y hasta mañana.
Estaba segura de mi misma, y por una vez, tuve claro que había hecho lo correcto.
Y me fui, como siempre, con la música en el bolsillo.

Llegué a mi destino. Allí él me esperaba, sentado, nervioso, como preocupado.
Lo hice. Le dije la verdad: le expliqué el tipo de relación que quería tener con él, le dije lo que sentía por él. Y nos despedimos; adiós y hasta mañana.
Estaba segura de mi misma, y por una vez, tuve claro que había hecho lo correcto.
Y me fui, como siempre, con la música en el bolsillo.
jueves, febrero 24
miércoles, febrero 23
AMOR=LOCURA?
martes, febrero 22
Take my hand and tell me you love me.
Cógeme la mano y no la sueltes. Prometeme que estarás conmigo para siempre. Dime que me quieres, que me necesitas, que no puedes vivir sin mi. Dímelo aunque sea mentira.
Yo haré lo mismo y lo mio será de verdad. Me gusta estar contigo. Me gusta cuando te cojo la mano y entrecruzamos los dedos, me gusta cuando me abrazas y me aprietas contra ti. Me gusta apoyarme en tu hombro y sentir tu fragancia, y cerrar los ojos para imaginar mi mundo contigo. Me encanta cuando me acaricias la espalda, y me besas el cuello. Me encanta que cuando nos estamos besando de repente me digas que me quieres y me gusta apoyar mi mejilla en la tuya después de un beso.
Cuando estoy contigo muchos de mis males desaparecen, al menos por un tiempo. Tu calmas la tempestad de mi mar, de mi corazón. Cuando te veo se que no me equivoco y es que te quiero, TE QUIERO.
Te quiero desde la planta de tus pies hasta el pelo mas alto de tu cabeza.
domingo, febrero 20
jueves, febrero 17
miércoles, febrero 16
LOVE.♥
+ ¿Te molo?
- Para nada
+ ¿Te gusto?
- No
+ ¿Me quieres?
- Con toda mi alma
+ ¿Me amas?
- Con todo mi corazón
- Para nada
+ ¿Te gusto?
- No
+ ¿Me quieres?
- Con toda mi alma
+ ¿Me amas?
- Con todo mi corazón
martes, febrero 15
Hacia tiempo que no pedía deseos. Siempre que pedía alguno me salía mal: si pedía amor me daban mentiras, si pedía un príncipe me salía una rana...Por eso dejé de desear, al menos con el corazón. Pero entonces apareciste tu, así, de la nada. Como si vinieses de un cuento o de una historia imposible.
Sentí el irrefrenable deseo de desear. Y deseé. Deseé que todo lo que desease se hiciese realidad. Deseé, en ese preciso momento, tener algo a lo que pedirle un deseo, y me miraba un dientecillo de león silvestre, que con su mirada salvaje parecía desear que yo desease pedirle un deseo. Ante aquella casualidad, lo arranqué suavemente, con cuidado, lo miré por un instante y deseé. Te deseé.
domingo, febrero 13
sábado, febrero 12
jueves, febrero 10

Una vez que lo sientes solo quieres mas y mas. No aceptas otra cosa similar. Nunca es suficiente.
Y es que cuando quieres, ese sentimiento se convierte en una droga.
martes, febrero 8
Sola, encerrada en mi habitación. Tumbada en mi cama, pensando en ti, pensando en la primera vez que te vi. Soñando con aquel primer beso, recordando la sensación de esperar el que tenía que venir. Saludando a los ángeles del cielo, mirándote a los ojos, y encontrando en ellos la mas pura y absoluta felicidad que he podido alcanzar.
Sola, sentada en la mesa de mi habitación, dibujando en mil folios un simple corazón, rojos, el color de la pasión, el color del amor, para mi el color del dolor.
Escribiré en ellos una canción, que llevará tu nombre, que no guardará rencor, que gritará todo lo que te quise, que expresarán todo mi amargura, que recitarán toda mi aflicción.
SOLA, ENCERRADA EN MI HABITACIÓN. COMIENZO A VOLVER A LAS VIEJAS COSTUMBRES.
Sola, sentada en la mesa de mi habitación, dibujando en mil folios un simple corazón, rojos, el color de la pasión, el color del amor, para mi el color del dolor.
Escribiré en ellos una canción, que llevará tu nombre, que no guardará rencor, que gritará todo lo que te quise, que expresarán todo mi amargura, que recitarán toda mi aflicción.
SOLA, ENCERRADA EN MI HABITACIÓN. COMIENZO A VOLVER A LAS VIEJAS COSTUMBRES.
lunes, febrero 7

domingo, febrero 6
-Estaba triste. No era capaz de sentir otra cosa que dolor. Y amor, sentía mucho amor por él, a pesar de todo lo sucedido, a pesar de todo lo que la había hecho sufrir.
Pensó en llamar a sus amigas. No, eso no la apetecía nada.
"Pues helado"- se dijo así misma. Fue al congelador y...MIERDA! No quedaba.
De repente se sintió sola, tremendamente sola. Había sentido algo parecido antes, pero no tan profundo, no tan...sola.
Se tiro en el sofá apago el televisor, y se hecho a llorar.
Nunca había llorado tanto. Horas.
Llevaba ya una semana llorando, llorando por él. No se lo explicaba. No entendía como una sola persona había podido, en tan poco tiempo, hacerla sentir tan bien, y de pronto tan mal.
Solo se habían visto dos días. Habían sido suficientes para que, ,de todo lo que ocurrió, hubiese nacido algo en ella. Habían sido suficientes para hacerla sufrir hasta el extremo de querer morirse.
Es algo en lo que pensó pero que al instante descartó. En el fondo solo era un hombre, y sabía que no valía la pena, aunque ella, en ese instante pensase que sí.
Dejó de llorar. Estaba sola en casa.
No la apetecía nada. No quería ver la tele, no quería leer, no quería conectarse ni hablar por teléfono, no quería comer... Solo había una cosa, una cosa que realmente la apeteciese: una ducha. Una ducha de agua ardiendo.
Quería sentir el calor que el agua le ofrecía, quería sentir la calma que el agua transmitía. Quería relajarse un poco. Solo había un problema, no la apetecía desnudarse. Únicamente se quitó los calcetines, se metió en la ducha y se sentó. Entonces accionó la manivela y el agua fría comenzó a correr, haciéndola tiritar. De pronto se calentó, y ella comenzó a sentir el agua caliente bajando por su espalda, por su pecho y sus manos. Sentía las gotitas de agua resbalar por sus mejillas. Sentía como comenzaba a relajarse. Entonces, rompió a llorar.
Salió de la ducha aun sollozando. Salió con la ropa empapada del cuarto de baño, cruzó el pasillo y llego a su habitación. Allí se desnudó. Abrió su armario y eligió, para ponerse, su mejor vestido. Se puso sus mejores tacones y volvió al baño para peinarse. Se recogió el pelo en un pequeño moño dejando unos tirabuzones junto a la oreja derecha. Colocó su horquilla de tela en la parte izquierda de la cabeza. Se maquilló. No se hizo nada en especial, lo de todos los días.
Al acabar cogió su bolso y salió de casa. Caminó hacia la estación de tren.
Compro un billete hacia nadie sabe donde, espero a que llegase a la estación y, cuando este hubo parado, subió en él, y mientras se cerraban las puertas miró atrás, y nadie la volvió a ver nunca mas.
Pensó en llamar a sus amigas. No, eso no la apetecía nada.
"Pues helado"- se dijo así misma. Fue al congelador y...MIERDA! No quedaba.
De repente se sintió sola, tremendamente sola. Había sentido algo parecido antes, pero no tan profundo, no tan...sola.
Se tiro en el sofá apago el televisor, y se hecho a llorar.
Nunca había llorado tanto. Horas.
Llevaba ya una semana llorando, llorando por él. No se lo explicaba. No entendía como una sola persona había podido, en tan poco tiempo, hacerla sentir tan bien, y de pronto tan mal.
Solo se habían visto dos días. Habían sido suficientes para que, ,de todo lo que ocurrió, hubiese nacido algo en ella. Habían sido suficientes para hacerla sufrir hasta el extremo de querer morirse.
Es algo en lo que pensó pero que al instante descartó. En el fondo solo era un hombre, y sabía que no valía la pena, aunque ella, en ese instante pensase que sí.
Dejó de llorar. Estaba sola en casa.
No la apetecía nada. No quería ver la tele, no quería leer, no quería conectarse ni hablar por teléfono, no quería comer... Solo había una cosa, una cosa que realmente la apeteciese: una ducha. Una ducha de agua ardiendo.
Quería sentir el calor que el agua le ofrecía, quería sentir la calma que el agua transmitía. Quería relajarse un poco. Solo había un problema, no la apetecía desnudarse. Únicamente se quitó los calcetines, se metió en la ducha y se sentó. Entonces accionó la manivela y el agua fría comenzó a correr, haciéndola tiritar. De pronto se calentó, y ella comenzó a sentir el agua caliente bajando por su espalda, por su pecho y sus manos. Sentía las gotitas de agua resbalar por sus mejillas. Sentía como comenzaba a relajarse. Entonces, rompió a llorar.
Salió de la ducha aun sollozando. Salió con la ropa empapada del cuarto de baño, cruzó el pasillo y llego a su habitación. Allí se desnudó. Abrió su armario y eligió, para ponerse, su mejor vestido. Se puso sus mejores tacones y volvió al baño para peinarse. Se recogió el pelo en un pequeño moño dejando unos tirabuzones junto a la oreja derecha. Colocó su horquilla de tela en la parte izquierda de la cabeza. Se maquilló. No se hizo nada en especial, lo de todos los días.
Al acabar cogió su bolso y salió de casa. Caminó hacia la estación de tren.
Compro un billete hacia nadie sabe donde, espero a que llegase a la estación y, cuando este hubo parado, subió en él, y mientras se cerraban las puertas miró atrás, y nadie la volvió a ver nunca mas.
sábado, febrero 5
J
Una mirada, una sonrisa, un abrazo, una caricia, un beso...no todo es lo que parece.
O puede que SÍ.
viernes, febrero 4
jueves, febrero 3

Mis mentiras no consisten en hablar, o en hacer. Si no en cambiar lo que no se debe ver.
Poner una sonrisa falsa no es tan difícil como la mayoría de la gente piensa, es mas, es mucho mas fácil de lo que yo jamás puede imaginar.
martes, febrero 1
Te acompaña en los buenos y en los malos momentos, en los tristes y en los alegres, en los largos y en los cortos, en los castigos y en las fiestas.
Ella te acompaña cuando la necesitas, y cuando no, también. Es lo único que no te fallará en la vida, lo único que no pasará de moda, lo único que escapará a las agujas del reloj.
Ella siempre estará ahí, la música, siempre está ahí.
Ella te acompaña cuando la necesitas, y cuando no, también. Es lo único que no te fallará en la vida, lo único que no pasará de moda, lo único que escapará a las agujas del reloj.
Ella siempre estará ahí, la música, siempre está ahí.
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